Ángel Nava | Mis Convicciones
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ÉSTAS SON MIS

CONVICCIONES:

  • Sólo hay un Dios verdadero que es Rey eterno, Creador y Redentor de todo lo que hay. Es perfectamente santo, justo, amoroso y verdadero, y se ha revelado en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

  • La Biblia es la única Palabra inspirada, infalible y acreditada de Dios.

 

  • La humanidad fue creada a imagen de Dios para conocer y disfrutar de Él; sin embargo, ésta rechazó deliberadamente el señorío y gloria de Dios para los que estaba destinada. Por esto la enfermedad, la muerte y el juicio entraron al mundo, y ahora la creación experimenta los efectos y consecuencias del pecado.

 

  • El Señor Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, fue concebido del Espíritu Santo, nació de la virgen María, es el Ungido de Dios, y fue investido del Espíritu Santo para inaugurar el reino de Dios en la tierra. Él fue crucificado por nuestros pecados, murió, fue sepultado, resucitó y ascendió al cielo, y está vivo hoy en la presencia de Dios el Padre, y en su pueblo. Él es “Dios verdadero” y “hombre de verdad”.

 

  • Somos salvados y restaurados en la comunión con Dios por la gracia de Dios, por medio de la fe en la persona y obra de Jesucristo. El Espíritu Santo nos convence, regenera, justifica, y nos adopta cuando entramos al reino de Dios como Sus hijos e hijas.

 

  • El Espíritu Santo que es derramado sobre los creyentes nos capacita para vivir una vida santa, ministrar sobrenaturalmente con poder, y ser testigos de Jesús.

 

  • La obra redentora y victoriosa de Jesús en la cruz es más que suficiente para libertar del poder del enemigo, el pecado, la mentira, la enfermedad y el tormento.

 

  • La Iglesia se compone de todos los que creen en Jesús, y tiene como fin llevar a cabo Su ministerio y hacer avanzar Su reino deshaciendo las obras del enemigo, predicando y viviendo las buenas noticias del amor de Dios, y discipulando para amar y obedecer a Dios.

 

  • El reino de Dios va extendiéndose en la Tierra trayendo esperanza, hasta el glorioso día en que atestiguaremos el retorno visible de nuestro Señor Jesucristo por la que es su novia victoriosa: Su iglesia. El mismo día en que los muertos resucitarán, para encontrarnos finalmente con nuestro amado Señor.